Cómo rehacer tu web sin perder posiciones en Google: checklist de migración

Lo que hay que hacer antes, durante y después de cambiar de web para no perder el posicionamiento: inventario de URLs, redirecciones 301, Search Console y qué vigilar las primeras semanas.

«Quiero una web nueva, pero me da miedo perder lo que tengo en Google.» Es la duda más habitual antes de un rediseño, y es razonable: una migración mal hecha puede tirar el tráfico de una web en una semana y tardar meses en recuperarlo.

La buena noticia es que casi todo el riesgo se concentra en un punto: las direcciones (URLs). Si Google encuentra cada página antigua donde estaba, o una redirección limpia a su sustituta, el posicionamiento se conserva. Esta es la lista que sigo en cada migración, con ejemplos de un caso real.

Antes de tocar nada

1. Haz el inventario completo de URLs

No basta con mirar el menú. Hay que sacar todas las direcciones que Google conoce:

En el caso del gabinete de psicología, el Internet Archive dio 22 direcciones. Search Console enseñó una veintena más que nadie recordaba: las páginas de demostración que traía la plantilla de WordPress, en inglés, que Google seguía mostrando.

2. Marca qué páginas traen tráfico

De Search Console, exporta clics e impresiones por página de los últimos 3-12 meses. Esas son las direcciones que no se pueden perder bajo ningún concepto.

3. Haz una foto del estado actual

Guarda posiciones, clics por página y la configuración DNS antes de cambiar nada. Sin una foto del «antes», no sabrás si algo ha ido mal ni cuánto.

Durante la migración

4. Conserva las URLs siempre que puedas

La mejor redirección es la que no hace falta. Si la página /terapia-emdr-vigo/ existía, en la web nueva debe seguir en /terapia-emdr-vigo/, barra final incluida. En el caso real se mantuvieron 17 de 22 direcciones idénticas.

5. Redirige con 301 todo lo que cambie

Cada dirección que desaparece necesita una redirección 301 (permanente) a su equivalente más cercano, no a la portada por defecto:

Las redirecciones van en el servidor (.htaccess en Apache o LiteSpeed, configuración de Vercel o Netlify…). Evita cadenas: si /a redirige a /b y /b a /c, deja /a → /c directamente.

6. Mantén los títulos y el contenido que posicionaba

Una página que estaba bien posicionada no debería perder de golpe su título ni sus encabezados principales. Mejorar el texto, sí; reescribirlo entero el mismo día de la migración, mejor no: si algo baja, no sabrás si ha sido el cambio de web o el de contenido.

7. Revisa lo técnico antes de publicar

Después de publicar

8. Search Console, el mismo día

9. Comprueba las redirecciones desde fuera

Recorre la lista del inventario y comprueba que cada dirección antigua responde con un 200 o con un único 301 hacia la página correcta. Esto se puede automatizar con un script sencillo.

10. Ten paciencia con los datos (y mira lo correcto)

Las primeras dos semanas las posiciones se mueven y no significan mucho. Un detalle que confunde: la posición media puede empeorar al lanzar una web mejor, simplemente porque Google empieza a mostrarla para muchas más búsquedas. Lo que importa son los clics y las páginas concretas que te interesan.

¿Vas a rehacer tu web? Reviso tu web actual y te preparo el plan de migración sin perder posiciones

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tráfico se pierde normalmente al cambiar de web?

Con una migración bien hecha, lo normal es una oscilación de unos días y nada más. Las caídas fuertes vienen casi siempre de URLs que desaparecen sin redirección o de un noindex olvidado.

¿Puedo cambiar de WordPress a otra tecnología sin perder posiciones?

Sí. A Google no le importa con qué está hecha la web, sino que las direcciones, el contenido y la parte técnica sigan siendo correctos. Es el guion que sigo cuando rehago una web en diseño web y SEO en Ourense.

¿Hace falta redirigir las páginas que no tenían visitas?

Conviene redirigir todo lo que Google tenga indexado. Un 301 hace que Google olvide la dirección antigua antes que un 404 y aprovecha la poca autoridad que tuviera.


Sigue leyendo:

¿Quieres que te lo haga yo?

Sigue leyendo